Fiebre en niños: cuándo preocuparse y cuándo acompañar
- 22 jun 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 4 días

La fiebre es, probablemente, una de las consultas más frecuentes en pediatría.
Y también una de las que más angustia genera.
Como pediatra, he acompañado a cientos de familias con la misma pregunta en la mirada:
“¿Y si se trata de algo grave?”
Pero con los años aprendí algo importante: fiebre no siempre significa peligro.
A veces es solo el cuerpo hablando. Una señal de que el sistema inmunológico está haciendo su trabajo.
Entonces, ¿cuándo preocuparse y cuándo simplemente acompañar?
Fiebre: lo que sí hay que saber
La fiebre no es una enfermedad, sino un síntoma.
Se considera fiebre a partir de 38 °C (tomada correctamente).
No es necesario bajarla “porque sí”. Lo importante es observar el estado general del niño.
El uso de antitérmicos no cura la causa, solo ayuda a aliviar el malestar.
¿Cómo bajar la fiebre?
Lo primero: el objetivo no es “eliminar” la fiebre, sino ayudar a que el niño se sienta mejor.
Antitérmicos recomendados
Tanto paracetamol como ibuprofeno están disponibles en jarabe o gotas.
La dosis depende del peso del niño y de la concentración del producto.
Jarabes al 2% (20 mg/mL)
👉 Se calcula aproximadamente la mitad del peso del niño en mililitros.→ Si pesa 10 kilos, le corresponden 5 mL.
Jarabes al 4% (40 mg/mL)
👉 Se calcula aproximadamente un cuarto del peso del niño en mililitros.→ Si pesa 10 kilos, serían 2,5 mL.
Gotas (50 mg/mL)
👉 Se indica aproximadamente 1 gota por kilo de peso, cada 6–8 horas.→ Si el niño pesa 10 kilos, serían 10 gotas.
¿Desde qué edad pueden usarse?
Paracetamol: desde el primer mes de vida. En menores de 3 meses, solo con indicación médica.
Ibuprofeno: a partir de los 6 meses de edad.
Paracetamol: se administra cada 6 horas como pauta general.
Ibuprofeno: se administra cada 6–8 horas.
No se recomienda alternarlos salvo indicación médica específica.
Siempre es importante leer el prospecto y consultar al médico ante dudas.
Cuándo consultar
Bebés menores de 3 meses con fiebre.
Fiebre que persiste más de 48 horas sin foco claro.
Decaimiento marcado, dificultad respiratoria o rechazo del alimento.
Convulsiones febriles, aunque en general son benignas, siempre requieren control médico.
Y cuándo simplemente acompañar
Si tu hijo tiene fiebre pero juega, se hidrata, te responde, podés observar, si han pasado menos de 48 horas.
Estar cerca, usar medios físicos ( baños, paños en frente, axilas e ingle) mirar con calma y confiar en tu intuición como mama que también es medicina.
Porque criar también es aprender a mirar con serenidad.
Y confiar en que, muchas veces, nuestro cuerpo sabe defenderse.
Dra. Amelia Zarauza
Médica pediatra
Especialista en Alergia e Inmunología
Subdirectora de la Carrera de Médico Especialista en Alergia e Inmunología – UBA
📌 Ecos del Estetoscopio



Comentarios